El que sabe sabe y el que no es jefe
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Estar como caimán en boca de caño.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Me cayó como patada en la guata.
Quien se casa, casa quiere.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Quién más te quiere, te hará llorar.
Escoba nueva, barre bien.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
A la larga, todo se arregla.
Dios castiga sin palo ni piedra
Que no te den gato, por liebre.
Ahí está la madre del cordero.
Un clavo saca a otro clavo.
No da un tajo ni en defensa propia.
A batallas de amor, campo de plumas.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
A marido ausente, amigo presente.
En el pedir no hay engaño.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Cuando el pobre lava, llueve.
La suerte es de los audaces.
Más verga que el Trica programando.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
A los tontos no les dura el dinero.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
El vivo a señas y el tonto a palos.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Ser feliz como pez en el agua
Cada ollero alaba su puchero.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Al rey muerto rey puesto.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Del joven voy, del viejo vengo.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
A falta de pan, buenas son tortas.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.