Más ven cuatro ojos que dos.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Cuatro ojos ven más que dos.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
A la vejez, viruelas.
Los extremos nunca son buenos.
Al pan pan y al vino vino.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
No tienes dedos para el piano
Aquel que guarda siempre tiene.
Si vives alegre, rico eres.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
A fullería, cordobesías.
Las armas las cargan el diablo.
Soltero maduro, maricón seguro.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Pisar mierda trae buena suerte
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Peor es mascar lauchas
Santo Tomás, una y no más.
El que necesita, te visita.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Al perro muerto, échale del huerto.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Para ser bella hay que ver estrellas
De Navidad a Navidad, solo un año va.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Vivir es morir lentamente.
Cien refranes, cien verdades.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Lo pasado, pisado.
Con tripas vacías, no hay alegrías.