Vecina de portal, gallina de corral.
La morena, de azul llena.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
A cada santo le llega su día.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Me dejó como la guayabera.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
La moda no incomoda.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Al pan se arrima el perro.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Mucho ruido y pozas nueces.
Refranes y consejos todos son buenos.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Refran viejo, nunca miente.
Cojo con miedo, corre ligero.
Juan Segura vivió mucho años
Agarrando aunque sea fallo.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El que la hace, la paga.
Si te he visto no me acuerdo.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Más duro que sancocho de pata.
Casa sin moradores, nido de ratones.
De vaca vieja, novilla brava.
Peor que pulga en la oreja
A otro perro con ese hueso.
El que nace chicharra, muere cantando.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Serio como perro en bote.
A donde las dan, allí las toman.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Bien ama quien nunca olvida.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Matar un tigre.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.