A río revuelto, ganancia de pescadores.
Otros tiempos, otros modos.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
A manos frías, corazón ardiente.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Todos los caminos conducen a roma.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Ser el último orejón del tarro.
Quien no se arriesga no cruza el río
El amor mueve montaña.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Las aguas mansas son las peores
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Las penas de amor las quita el licor
Al pan, pan. Al vino, vino.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Fraile convidado echa el paso largo.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Pensando en pajarito preña'o
No ser escaparate de nadie.
En todas partes se cuecen habas.
Siempre hay un roto para un descosido.
A buen amigo buen abrigo.
Decir refranes es decir verdades.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Creerse el papá de los helados.
Si te queda el saco.
A llorar al cuartito.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Es más feo que carro visto por debajo.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Te conozco, pajarito.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Poco a poco se anda lejos.
Donde comen dos comen tres.
Es de bien nacido ser agradecido
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.