El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
El llanto alivia el quebranto.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
No necesito tecomates para nadar.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Ama como el lobo ama a la oveja
Cinco puercos son manada.
El que las sabe, las tañe.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Esposa mojada, esposa afortunada
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Nadie sabe para quien trabaja.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Olla remecida u olla bien cocida.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Los pensamientos no tienen fronteras
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
A tambor mayor, diana no.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Tal para cual, Pedro para Juan.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
La distancia hace a las montañas más azules.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba