El ceremonial es el humo de la amistad
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
La fe no tiene miedo.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Antes di que digan.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Dinero de canto, se va rodando.
Arrieros somos y en el camino andamos.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Ítem de lista viñeteada
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
A confite de monja pan de azúcar.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
El amor es ciego.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Pueblo chiquito, campana grande.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
No está la Magdalena para tafetanes.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Al mal paso, darle prisa.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Dan darán, dicen las campanas.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Echarle mucha crema a sus tacos
De donde menos se piensa, salta la liebre.