Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Cada raposa mira por su cola.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
El río pasado, el santo olvidado.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
La vida es una sorpresa continua
De tales devociones, tales costurones.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Las sueños, sueños son.
La monotonía genera aburrimiento
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Al loco y al fraile, aire.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
A consejo de ruin, campana de madera.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Palabras sin obras, barato se venden.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
El que trabaja, no come paja
Bollo de monja, costal de trigo.
El dolor es antiguo
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
A las obras me remito.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Quien te adula, te traiciona.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Las estaciones construyen una fortaleza y la derruyen
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
En pedregal no siembres cereal.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.