De descansar, nadie murió jamás.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Hacer de una pulga un elefante.
Árbol que no arraiga no crece.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Barbas mayores quitan menores.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Lo que no conviene no viene.
Dar carne al lobo.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Come para vivir y bebe para comer.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
En Febrero busca la sombra el perro.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Amistad que murió, nunca renació.
De puta a puta, taconazo.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Robles y pinos, todos son primos.
Machete caído indio muerto.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.