Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
La buena vaina no hace buena la espada.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Buena es la linde entre hermanos.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Es viejo, pero no pendejo.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Es más infeliz que una mata de habas.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Callar como puta tuerta.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
O errar o quitar el banco.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Mala olla y buen testamento.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Mal es acabarse el bien.
Ya me morí, y quien me lloró vi.