Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Para San Antón, gallinita pon.
A los enemigos bárreles el camino.
Dar una higa al médico.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Para bien morir, bien vivir.
variante: Café hervido, café jodido.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Quien mucho duerme, poco vive.
Can que mucho lame, saca sangre.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
El que apura su vida, apura su muerte.
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
Parece barril sin fondo.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Pan tierno, casa con empeño.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Dos perros pueden matar a un león.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
De descansar, nadie murió jamás.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.