A falta de olla, pan y cebolla.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
A poco pan, tomar primero.
El agua derramada es difícil recogerla.
Mal camino no va a buen lugar.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
El que persevera triunfa.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Sabe más que los ratones colorados.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Con una rueda, no anda una carreta.
Como buscar una aguja en un pajar.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Mujer Besada mujer ganada.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
El que tonto nace, tonto muere.
Lo mismo cuesta llegar a cordero que a carnero.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Vísteme despacio que tengo prisa.
No hay duelo sin consuelo.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Agua mansa, traidora y falsa.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
A la madrastra, el nombre le basta.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.