A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
El papel que se rompa él.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Hablara yo para mañana.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El Rey reina, más no gobierna.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Se llena antes el ojo que el papo.
Las cosas lo que parecen.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Agua de llena, noche de angulas.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Lleva más cisco que carbón.
El mucho joder empreña.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Despistado como perro en cancha de bochas.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
No hay mañana que deje de convertirse en ayer.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Muchos Trueno y nada de auga.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Pesar compartido, pronto es ido.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Zorro dormilón no caza gallinas.