El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Ajo hervido, ajo perdido.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Éramos pocos y parió la abuela.
Hablar con bestias es para molestias.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Tanto ganado, tanto gastado.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Amor por cartas son promesas falsas.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
En cada tiempo, su tiento.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Males comunicados, son aliviados.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Agua al higo, que ha llovido.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Obra con amores y no con buenas razones.
Los encargos con dinero no se olvidan.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Caga más una vaca que cien palomos.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Los que temen una caída están medio vencidos.
No se cazan liebres tocando almireces.
Quien huelga no medra.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Marido muerto, otro al puesto.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.