Para todo perdido, algo agarrado.
A la fuerza ahorcan.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Obra con amores y no con buenas razones.
Marido muerto, otro al puesto.
Donde hay duda hay libertad.
A la que te criaste, te quedaste.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Buen lector, mal escribano.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Empieza la tarea y luego termínala.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Amistad de juerga no dura nada.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
No te acostumbres a lo que no dure.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Bien convida, quien prestó bebe.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Llegar al humo de las velas.
De necios es huir de consejos.
La familia pequeña, vive mejor.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Hijos casados, trabajo doble.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
El tiempo es el mejor consejero
Chica centella gran fuego engendra.
A brutos da el juego.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
El que siembra tormentas recoge tempestades.