Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Tripas llevan piernas.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Qué satisfacción estar enamorado
Quien te quiere, te aporrea.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Una obra mala, con una buena se paga.
Más vale loco que necio.
A buen sueño, no hay cama dura.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Caro compró el que rogó.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Boca seca hace bolsa llena.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Escritura es buena memoria.
La voz del asno no pasa del tejado.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Amante atrevido, de la amada más querido.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
A la vejez aladares de pez.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.