Los cementerios están llenos de valientes.
Todo amor tiene su gasto
Tiempo malgastado nunca recobrado.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Año de hongos, año de nieve.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
El gusto se rompe en géneros.
Las piedras no hablan.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
La belleza passa, la sabiduría permanece.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Hambre matada, comida acabada.
Cada palito tiene su humito.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
La democracia también genera hombres deshonestos
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Dios castiga sin dar voces.
Los pies van donde va el corazón
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Van al mismo mazo.
Un loco hace ciento.