Puerco que no grita cuchillo con el.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Sementera temprana, de cien una vana.
Lo que no cuesta no vale.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
A tal amo tal criado.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Valentón y rufián, allá se van.
Ir de capa caída.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
A gran salto, gran quebranto.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Blanco y en botella, leche.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Despacito y buena letra.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
La buena lectura, alivia la tristura.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Por enero florece el romero.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Pedir es lícito, responder es cortesía.
El que se enoja pierde.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
La suerte está echada.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Al buen callar, llaman Santo.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.