Sabio en latín y tonto en castellano.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Quien no madruga, no caza boruga.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
O faja o caja.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Roma, acuerdos y locos doma.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
De buena semilla, buena cosecha.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Cinco: por el culo te la hinco.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.