Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
De la panza sale la danza.
Hay amores que matan.
Quien empiece el juego que siga con él
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Acometer hace vencer.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Donde lo hay, se gasta.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Del monte sale, con que se arde.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Comer de su propio cocinado.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
En enero, cada oveja con su cordero.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.