Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Callado mata conejo.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
El temor modifica tu conducta.
Cada gorrión tiene su corazón.
Vino y mujer, te ponen al revés.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Abril concluido, invierno ido.
Bandera vieja, honra capitán.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
En casa del músico, todos saben cantar.
A mala cama, buen sueño.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Tanto le alabas que nunca acabas.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
La nieve presagia una buena cosecha.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Lo que fuere sonará.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Con pan y vino, se anda el camino.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El sueño quita el hambre.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Buena fama es buena cama.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.