El viejo que se cura, cien años dura.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Lobos de la misma camada.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
A chico pié, gran zapato.
Noviembre caliente, mayo helado.
Más verga que el Trica programando.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Más duro que sancocho de pata.
Los refranes no engañan a nadie.
Creerse el papá de los helados.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Gallo viejo con el ala mata.
¿Queres dormir al sueño?
Hijo casado, vecino airado.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
A los tontos no les dura el dinero.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Que no te den gato, por liebre.
Refran viejo, nunca miente.
Te conozco, pajarito.
Más vale poco que nada.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Agarrando aunque sea fallo.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Beso, queso y vino espeso.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Si truena es porque va a llover.
No gastés pólvora en chimancos.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Qué es una raya más para el tigre.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Cuando el pobre lava, llueve.