Decir refranes es decir verdades.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Chocolate que no tiñe, claro está
Del joven voy, del viejo vengo.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Amor forastero, amor pasajero.
Hacer algo de cayetano.
Año hortelano, más paja que grano.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
A batallas de amor, campo de plumas.
Freídle un huevo, que dos merece.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Buscarle la quinta pata al gato.
Dios castiga sin palo ni piedra
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
El pez grande se come al chico.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Hablando la gente se entiende.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
A confesión de parte relevo de prueba.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Las fiestas en donde estés, la Navidad en casa.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Dios, si da nieve, también da lana.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Si vives alegre, rico eres.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Quien se casa, casa quiere.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
A falta de pan, buenas son tortas.