A feria vayas que más valgas.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Al buen vino, buen tocino.
El que porfía mata venado.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Dando y tomando, no cabe engaño.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
La zorra vieja en el lazo se mea.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
A tal puta, tal rufián.
Cada uno dice quién es.
De todos modos, Juan te llamas.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Humedades de Abril, malas son de salir.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Del precipitar nace el arrepentir.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
La muerte tiene las piernas frías.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.