Ocho días antes se arremanga el fraile.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
A burlas, burlas agudas.
La pizca, bien racionada, que el pisco no pone nada.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Guay del malo y de su día malo.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Donde no hay mata, no hay patata.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Buen comer, trae mal comer.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Malo si izan, y malo, si no izan.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
A candil muerto, todo es prieto.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Bien reza, pero mal ofrece.