Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
El tiempo lo arregla todo
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Está oscuro debajo de la lámpara
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Perros raspan, pero la caravana passa.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
De pequeños principios resultan grandes fines.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
A cántaro roto, otro al puesto.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Lo que siembras cosechas.
Sacar las castañas del fuego.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
No hay alegría sin aburrimiento
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Guerra avisada no mata soldado.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
La alegría es gemela
Las acciones gritan más fuerte que las palabras