Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
El mono vestido de seda mono se queda
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Cada malo tiene su peor.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
El buen vino en vaso chico.
Quien tenga tiempo que no espere
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Una gran ciudad es un gran desierto.
Casa de concejo, pajar de viejo.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
La fantasía es la loca de la casa
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Difama, que algo queda.
Del amor al odio, solo hay un paso.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
El que llega tarde, no bebe caldo
Malo el gallinero donde canta la gallina.
Hijos casados, duelos doblados.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Mala yerba, mucho crece.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.