El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
No hay secreto si tres lo saben.
Estar como un gallo en paté.
Ahora adulador, mañana traidor.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
El que mucho escoge poco coge.
Hoy arreboles, mañana soles.
Haz buena harina y no toques bocina.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Entre col y col, lechuga.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Ha de salir la corneja al soto.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
A Seguro se lo llevaron preso
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Hay más días que longanizas.
La mujer que de día calla por la noche manda.
La mujer y la gallina, pequeñina.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Zapatero a tus zapatos.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Ruin amigo no vale un higo.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Al mal tiempo, buena cara.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.