A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Pan con ojos y queso sin ellos.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Donde uno piensa, otro sueña.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
La muerte en la patria es agradable.
Hijo de tigre: tigrillo.
A consejo ido, consejo venido.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
De tierra de alacranes, pocos panes.
El diablo es puerco.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
No cantes victoria antes de tiempo.
Bien te quiero y mal te hiero.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Dádivas quebrantan peñas.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Cada cual mire por su cuchar.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Gente de montaña, gente de maña.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Entre pitos y flautas.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
El que nace capacho, muere serón.
De higos a brevas, larga las lleva.
A la hija casada sálennos yernos.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.