De noche madrugan los arrieros.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Estos son polvos de aquellos lodos.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Más ordinario que un moco en una corbata.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Lo que se hace de noche sale de día.
No todo el que chifla es arriero.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Comida hecha, amistad deshecha.
Gota a gota se forma el río.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Quien siempre adula se quema las mangas
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Bendita la casa que a viejos sabe.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Palabras sin obras, barato se venden.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Año de hongos, año de nieve.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Cerrado a cal y canto.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.