El ladrón juzga por su condición.
El abad canta donde yanta.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Tanto pedo para cagar aguado.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Al bueno por amor y al malo por temor.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Amor con hambre, no dura.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Abriles y condes, los más traidores.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Donde se está bien nunca se muere
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Alabanza propia, mentira clara.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
A enemigo que huye, puente de plata.
Olvidar una deuda no la paga.
En arca abierta, el justo peca.
La fe no tiene miedo.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Lo que haces, encuentras.
Más fea que un carro por debajo.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Ocurre en las mejores familias.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.