Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Ni lava ni presta la batea.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Obras vea yo; palabras, no.
Al loco y al fraile, aire.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
El que come y canta loco se levanta.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Antes di que digan.
Miren quién habló, que la casa honró.
Año de endrinas, año de espinas.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
A camino largo, paso corto.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Gallo fino no extraña gallinero.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
El hambre es el mejor cocinero.
Lancha La no pasa en balde.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Ingratos hacen recatados.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.