Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Más vale estar solo que mal acompañado.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Más feliz que marica con dos culos.
Leche y vino, veneno fino.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Muchos pocos hacen un mucho.
Mujer que se queja, marido que peca
Dulce y vino, borracho fino.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Ama el sol, el que tiene sombra
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
El corazón no sabe mentir
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Perro que no anda no encuentra hueso.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Muerto el perro, se acaba la rabia.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.