Hay que convivir; pero no conbeber.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
No te metas en querellas ajenas.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
El gozo en el pozo.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Cada cabeza es un mundo.
Más vuela la fama mala que la buena.
El mal de tonto, no tiene cura.
Es ley la que quiere el rey.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
A tambor mayor, diana no.
A la cabeza, el comer endereza.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Barco grande, ande o no ande.
Codicia mala, el saco rompe.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
No se hablar, y me mandas predicar.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Este se mete como Juan por su casa.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
Mear sin peer, rara vez.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.