Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Dicen que la educación se mama.
Al mal año, entra nadando.
El tiempo es oro.
El que no arriesga no gana.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El que tiene boca, se equivoca.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Agárrate, que hay curvas.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Más largo que un día sin pan.
Buena crianza no pierde punto.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
De pies a cabeza.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
A cualquier cosa llaman rosa.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Dale con que va a llover.
El que calla, no dice nada.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Hoy por mí, mañana por ti.
Esto es de rompe y rasga.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
Come para vivir y bebe para comer.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
La letra, con sangre entra.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
A quien dan, no escoge.
Edificar sobre arena no es buena labor.