Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Para San Antón, gallinita pon.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Madrastra, madre áspera.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Hay desgracias con suerte.
La suerte está echada.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Al hombre de rejo, vino recio.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Ir de trapillo.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
No es ni chicha ni limonada.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Un buen día vale por un mal mes
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Nada es barato sin una razón.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
El arroz es el nervio de la guerra.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Copas son triunfos.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Quien se va, vivo y muerto está.
Más obrar que hablar.
Mejor solo que mal acompañao.