Plata en mano, culo en tierra.
Más vale loco que necio.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
De todas maneras, aguaderas.
En amores, los que huyen son vencedores.
El que las hace, las imagina.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Ruéganla que se pea, y cágase.
A persona lisonjera no le des oreja.
Orejas de burro.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Tierra de roza y coño de moza.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Estrenar casas y domar potros, otros.
Cada dueño tiene su sueño.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Tres al saco y el saco en tierra.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Donde ajos ha, vino habrá.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Quien pisa con suavidad va lejos.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Día vivido, día perdido.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Un mal candado llamará a la ganzúa.