Tronar como un arpa vieja.
Valor y querer, facilitan el vencer.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Zun de noche, se sube a un coche
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Los frailes en jubón, hombres son.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Los amantes que se pelean, se adoran
Afanar y no medrar es para desesperar.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
De tal jarro, tal tepalcate.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Buena olla y mal testamento.
Si hay armonía en la casa, habrá orden en la nación.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
De puta a puta, taconazo.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Quien escucha, su mal oye.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
La voz del asno no pasa del tejado.
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.