La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Más vale tender la mano que el cuello.
Ayer putas y hoy comadres.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Las migas son también pan.
Boca de verdades, cien enemistades.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Hijos y mujer añaden menester.
Hay de todo en la viña del Señor.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Los pies van donde va el corazón
Al son que te tañan, a ése baila.
Hacienda de pluma, poco dura.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
El miedo guarda la viña.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Siempre que llueve, escampa.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Zorro dormilón no caza gallinas.
El que canea, no calvea.
Tronar como un arpa vieja.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
La necesidad hace maestros.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Consejo tardío, consejo baldío.