Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Indio comido indio ido.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Eres más puta que las gallinas.
A quien no le sobra pan, no críe can.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Boñigas hacen espigas.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Untar la carreta para que no chirrié.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
La distancia hace a las montañas más azules.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Esto está color de hormiga.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Viste a la escoba y parecerá señora.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
El que fía, o pierde o porfía.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Estrenar casas y domar potros, otros.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Ido el conejo me das consejo.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Creer a pie juntillas.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.