No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Agua fina saca la espina.
No es por el huevo, sino por el fuero.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Jugarse hasta la camisa.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Hoy por mí, mañana por ti.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Agua vertida, no toda cogida.
Vale más ser ralos que calvos.
Zun de noche, se sube a un coche
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
La esperanza es el pan de los pobres.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
La mejor fraternidad es la desgracia.
A cada paso, un gazapo.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
A chico santo, gran vigilia.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Tápate la cara que se te ve el culo.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
A bien obrar, bien pagar.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Caro compró el que rogó.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Llueve sobre mojado.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
A escote, no hay nada caro.