A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
A dos palabras tres porradas.
De tal palo tal astilla.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Ayunar, o comer truchas.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El viejo que se cura, cien años dura.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Barba roja, mucho viento porta.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Gallo viejo con el ala mata.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Viejos los cerros y reverdecen
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Hablar más que lora mojada.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Matar dos pájaros con una piedra.
Más vale callar que con borrico hablar.
Querer matar dos moscas de un golpe
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Para que no se espante el borrico por delante.