La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
De lo vedado, un solo bocado.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
La espina saldrá por donde entró.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Desvestir un santo para vestir otro.
Al potro y al niño, con cariño.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
El relajo es dulce después del trabajo.
Mucho ojo, que la vista erro.
Cielo a corderos, agua a calderos.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Maestre por maestre, seálo éste.
Cada altar tiene su cruz.
No existen desgracias razonables
Ignorante y burro, todo es uno.
De casa del abad, comer y llevar.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Abril, deja las viñas dormir.
Año de hierba, año de mierda.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Cada villa, su maravilla.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.