El que muda de amo, muda de hado.
No le busques ruido al chicharrón.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
A la mujer casada, no le des de la barba.
La mentira nunca muere de vieja.
Cazador y cazado confían en Dios.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Agárrate, que hay curvas.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
El que come solo, muere solo.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Frio, frio, como el agua del rio.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Más vale un hoy que diez mañanas.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
El hombre nació para morir, es mortal.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Haber gato encerrado.
Cebada granada, a ocho días segada.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Ganado suelto bien retoza.
El buen paño dentro del arca se vende.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
La mala cama hace la noche larga.
Ni miento ni me arrepiento.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.