Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Buscar la luna a mediodía es bobería.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Del que jura, teme la impostura.
Buena es la linde entre hermanos.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
El que con locura nace, con ella yace.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
A la fuerza ahorcan.
Ladran, pues cabalgo.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Dar una de cal y otra de arena.
Buen comer, trae mal comer.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
A quien mal canta, bien le suena.
Írsele a uno el santo al cielo.
Cada cual decía del amor que tenía.
Vino mezclado, vino endiablado.
Tres al saco y el saco en tierra.
Si vas para volver, no vayas.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Nunca cagues más de lo que comes.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Buena fama merece quien por su patria muere.
El loco, por la pena es cuerdo.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Zurcir bien es más que tejer.