Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
¡A darle que es mole de olla!
Abril frío, poco pan y poco vino.
Dar palos de ciego.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
El amor entiende todos los idiomas
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
A barriga llena, corazón contento.
Música y flores, galas de amores.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Abrojos, abren ojos.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
La sardina y el huevo a dedo.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Malo si izan, y malo, si no izan.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
A este son, comen los del ron, ron.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
La verguenza es último que se piedre.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Piedra que rueda no hace montón.
Al niño que llora le dan pecho.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Hoy arreboles, mañana soles.