Donde no hay pan, se va hasta el can.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Músico pagado no toca bien.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Gallina que canta, de poner viene.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Una deuda, veinte engendra.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Comida hecha, amistad deshecha.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Año tuero, vaca y muerto.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Pan y vino andan camino.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Todavía aguas corren profundamente.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Le dijo la sartén al cazo.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
El corazón no sabe mentir
Quien baila y canta, su pena espanta.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.