A cántaro roto, otro al puesto.
Quien da para recibir no da nada
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
A mala leña un buen brazado.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
A la de tres va la vencida.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
De la nieve no sale más que agua
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Borracho que come miel, pobre de él!
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Bella por fuera, triste por dentro
Buscar el mediodía a las 14 horas.
A consejo de ruin, campana de madera.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Burro empinado, por hombres es contado.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Cuentas viejas líos y quejas.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Ni lava ni presta la batea.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Consejo tardío, consejo baldío.