Váyase lo ganado por lo perdido.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Ni lava ni presta la batea.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
El mirón, ¡chitón!.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
A consejo ido, consejo venido.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
De perdidos, al río.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Berzas en enero, saben como carnero.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
El río pasado, el santo olvidado.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
A falta vieja, vergüenza nueva.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Remienda paño y pasarás año.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Indio comido, puesto al camino.
Cada gallina a su gallinero.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El sexo nos hace perder la cabeza
También de alegría se puede morir
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.