Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Hasta la belleza cansa.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
La fiebre no está en la sábana.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
De aquí a cien años, todos calvos.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Estás trabajando para el inglés.
De lo que come el grillo, poquillo.
Tropezando se aprende a caminar.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Hijo de gata, ratones mata.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Yo para ser feliz quiero un camión.
El demonio no duerme.
Bebes vino, no bebas el seso.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
De una espina, nace una rosa.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Suelo mojado, cajón seco.
Del mal, el menos.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
El buen pagador no necesita prenda.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.