El que aconseja, no paga.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Para nadar hay que tirarse al agua.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
No escupas contra el viento.
Que no me busquen porque me encuentran.
Ocio, ni para descansar.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
El que tiene buba, ése la estruja.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Más vale sudar que estornudar.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Espéjate para que veas cómo eres.
Salir junto con pegado.
Santo que no es visto no es adorado.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Hoy no se fía, mañana sí.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Con una rueda, no anda una carreta.
A buen señor, buena demanda.
Dios castiga sin dar voces.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Helada de enero, nieve de Febrero, aires de Marzo y lluvia de Mayo dan hermoso año.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Cazador con levita, quita, quita.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Ningún rencor es bueno.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.